Amiga fugitiva
- Fecha:
- Autor: Danilo
- Etc.
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Aunque muchos digan (y sin falta de razón) que no es lo mismo tener amigos en Internet que en la vida real, lo cierto es que Internet te permite conocer muchos tipos de personas que nos sería difícil conocer cara a cara. Tener amigos extranjeros es una oportunidad para conocer gente de otras culturas, costumbres y maneras de pensar. Pero pese a estas diferencias, estos amigos no son tan diferentes a nosotros. Igual piensan, sienten, tienen sus gustos y, cómo no, también pueden tener problemas. Este es el caso de una chica que conocí desde el otro lado del planeta y que pareciera que por mucho que lo intente y que por más empeño que le ponga, no puede terminar de deshacerse de sus temores.
En Internet hay vida más allá de Facebook y de esas redes sociales «tradicionales». Hay redes sociales y comunidades para todos los gustos, por más extraños que puedan parecer. En una de estas redes conocí a Star (así la llamaremos), esposa y madre que hoy se considera feliz; pero que tuvo un pasado difícil. No ahondaré en detalles, solo mencionaré que debido al acoso y el maltrato de sus entonces compañeras de estudios (lo que ahora llamamos bullying), Star creció con problemas de autoestima.
El primer contacto
La historia comenzó así: Vi en una red social X de Internet unas fotos de Star que me gustaron, así que les di un «Amo esta foto» (el equivalente a un «Me gusta» de Facebook). A los dos minutos ella me manda un mensaje de agradecimiento. No recuerdo quién de los dos fue el que mandó una solicitud de amistad al otro, pero eso no importa. La cosa es que comenzamos un intercambio más o menos regular de mensajes y algunas fotos.
Con el tiempo, los mensajes de Star fueron tomando un tono cada vez más personal. De cuando en cuando los mensajes sobre su día a día se iban intercalando con mensajes donde me contaba de algún problema que tenía. Yo intentaba responderle de la mejor manera, aunque la barrera idiomática a veces me jugaba malas pasadas (ella es del Reino Unido, y allá el inglés tiene ciertas peculiaridades comparado con el estadounidense).
La primera «desaparición»
Pasó un tiempo, y recibí una nueva solicitud de amistad de Star. Había eliminado su anterior perfil (que ya estaba en mi lista de amigos) y se había hecho uno nuevo, con un nuevo nick y donde invitaría solo a personas «a las que ella le tenía cariño». Al principio no le tomé mucha importancia y le agradecí por haberme considerado en su nueva lista de amigos «selectos». Star me comentó también que había conocido a un amigo allá en el Reino Unido que la estaría ayudando a tener más confianza en sí misma, lo cual me alegró mucho.
Desapareciendo una y otra vez
Pero la cosa comenzó a olerme mal cuando Star volvió a «desaparecer» un tiempo después. De hecho, Star llegó a tener hasta 4 perfiles distintos en la red, todos con nicks diferentes y siempre eliminando el anterior y creando uno nuevo para comenzar «desde cero». ¿Y por qué lo hacía? Según ella me contó, porque había un usuario de la red que al parecer se había empeñado en molestarla y burlarse de ella, y que por más que ella bloqueara a este usuario, borrara sus fotos y se hiciera otro perfil, este usuario (o algún otro con su misma falta de inteligencia) se las arreglaba para encontrarla y seguir fastidiándola.
Varias veces hablé con ella, intentando vanamente hacerle ver que no está bien dejarse llevar por lo que digan los demás, que no puede pasarse la vida desapareciendo y reapareciendo cuando tenga un problema, y que ella vale mucho más de lo que uno que otro descerebrado piense. Pienso que su agradecimiento fue sincero, así como su cariño y confianza en mí. Lástima que ello no survió para evitar que «desapareciera» por una quinta vez.
Reapareciendo en otro lugar
Por suerte (o al menos eso creí en ese entonces), ella decidió mantener el contacto conmigo por otras dos vías. Una, a través de Kik, una aplicación de mensajería instantánea que parece común en esta red social. Y otra, un blog «abierto para todo público» que creó recientemente (con otro seudónimo, claro está). En su blog encontré un correo electrónico. Le escribí y me contestó al día siguiente. Supuse entonces que finalmente había logrado evadir a su acosador en aquella red social (de la cual yo aún formo parte) y estaría más tranquila.
¿Desapareció otra vez?
De cuando en cuando entraba a su blog para leer sus artículos, todos narrando sus cosas personales. Pero la sorpresa me cayó a principios de octubre: star no respondía a mi último correo, y tampoco me respondía a mis mensajes vía Kik. Quise entrar a su blog para ver desde cuándo no escribía algo nuevo, pero el blog ya había sido eliminado. ¿Acaso Star «huyó» otra vez? No lo sé, porque a diferencia de todas las veces anteriores, esta vez no me dejó ningún mensaje o pista de lo sucedido.
¿Y ahora?
Ayer encontré a Star. Había vuelto a la red social con un nuevo nick. Esta vez fui yo quien le envió la solicitud de amistad, la cual aceptó hoy. No sé si volverá a desaparecer más adelante, y espero que ya no lo haga, pero más importante aún, espero que en algún momento Star pueda vencer todos esos miedos que no la dejan en paz, por su propio bien.
Foto de portada: Depresión (Emaly)
